Tag

mentir en el curriculum archivos - wellcomm Talento para comunicar

Sabemos que mientes en tu curriculum

By | Actualidad, Recursos Humanos | 2 Comments

Todos damos por hecho que cualquier curriculum vitae está sometido a intencionados procesos de maquillaje e incluso de cirugía plástica mayor, con el objetivo de mejorar las opciones de éxito en los profesionales que se lanzan a buscar las oportunidades que brinda el mercado de trabajo.

Es innegable que se trata de un entorno en el que casi todo el mundo se despacha con algún que otro mérito exagerado o con alguna falacia profesional sutil en su curriculum vitae, con el objetivo de fortalecer su hipotética empleabilidad.

¿Si todos mienten, por qué no voy a hacerlo yo? ¿Estoy dispuesto a que me rechacen en un proceso selectivo por exceso de honradez? Son reflexiones usuales para quienes tratan de abrirse un hueco entre las ofertas de empleo, ya se trate de perfiles de profesionales junior, senior, técnicos, especialistas, mandos intermedios o directivos.

Como es obvio, no vamos a recomendar a nadie que se sirva de estas prácticas dudosas, ya que todos sabemos que ‘la mentira tiene las patas muy cortas’, aunque también sea evidente que cuenta con garras largas y potencialmente poderosas.

Solo a título informativo, intentaremos ponerte sobre aviso respecto de las mentiras, maquillajes, cirugías y tretas habituales entre quienes tratan de competir contigo en el ámbito de la comunicación, la publicidad, el marketing o el periodismo:

  1. Insertar en el curriculum una foto antigua o retocada. En ocasiones, la diferencia entre la foto y la imagen actual o real del candidato hace imposible que lo reconozcamos.
  2. Decir que tienes nivel avanzado de inglés porque sabes decir ‘a relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor’.
  3. Exagerar desmesuradamente experiencias o responsabilidades. Por ejemplo, decir que trabajaste como Social Media Strategist de una multinacional, cuando solo estuviste unas pocas semanas de becario. O adjudicarte una posición de Dircom cuando solo ejerciste de técnico en comunicación interna. O hablar de experiencia en empresas cuando el trabajo se hizo desde una consultora de comunicación.
  4. Reflejar estudios o titulaciones ficticios o incompletos. Es habitual expresar que se posee una licenciatura en casos en los que no se pudo completar, por distintos motivos. Destacados personajes de la vida pública y de la empresa lo han hecho y han sido pillado in fraganti, aunque no es ahora el momento de recordar sus identidades.
  5.  Inventar experiencias profesionales que nunca existieron. Para lanzar una cortina de humo sobre estas trolas, suele ser útil ubicar este bagaje profesional falso en empresas que ya no existen, por ERES, liquidación, absorción, etc.
  6. Fabular con absoluto descaro respecto de tus destrezas TIC. Recuerda que tener un blog personal amateur de fútbol o recetas de cocina no te convierte en blogger, ni en experto en SEO, ni en técnico SEM. De igual forma, tener un perfil de Facebook para publicar las fotos de tus juergas o para dar la brasa a tus sufridos allegados tampoco hace de ti un avezado Community Manager.
  7.  Dejar volar libremente la imaginación: por ejemplo, constatar que tienes experiencia profesional internacional porque estuviste un mes haciendo unas prácticas en contacto con el Consulado de Portugal en Badajoz.

Ya sabes, toma nota de todo ello, aunque será mejor que trates de moderar tus impulsos fabulatorios a la hora de maquillar el curriculum. No negamos que a muchos le haya salido bien, aunque no deja de ser una práctica que se asemeja a la ruleta rusa.

Pin It on Pinterest