Category

wellcomm-coaching

5 situaciones en las que un coach podría ‘salvarte la vida’

By | Actualidad, wellcomm-coaching | 4 Comments

En los últimos años, los medios de comunicación han contribuido a popularizar el coaching y a los coaches, aunque a costa de transmitir una imagen frívola y desvirtuada de sus funciones y de la aportación positiva que pueden generar sobre personas y organizaciones.

Un coach no es ni un gurú, ni un predicador, ni un imán, ni una persona a la que podamos atribuir poderes excepcionales. En efecto, un coach es un profesional formado y entrenado para ayudar a otras personas, a los profesionales y a las empresas a identificar y alcanzar sus propios objetivos, con base en conocimientos, metodologías y técnicas específicas.

En síntesis, un coach puede servirnos para identificar nuestras metas, acotarlas, definirlas, a la vez que nos ayuda a desplegar nuestros propios recursos y potencialidades. El objetivo final será llegar al punto de destino deseado, tomando como base las decisiones del cliente o destinatario de los servicios de coaching.

Para no generar confusiones, insistiremos de nuevo: un coach no es un ‘conseguidor’, no es alguien que viene a ‘hacer nuestro trabajo’, a ocupar nuestro lugar ni a ahorrarnos esfuerzos.

Un profesional del coaching nos acompañará y creará un espacio de comunicación y colaboración que puede ser de extrema utilidad para maximizar nuestro talento, impulsar el potencial personal y profesional, y llegar con mayor facilidad a nuestros objetivos. Eso si, la toma de decisiones, el esfuerzo y la superación tendrá que aportarla el cliente, aunque sustentado en una valiosa ayuda profesional que le permitirá hacer crecer su rendimiento y explorar nuevos territorios y talentos aún por descubrir.

¿En qué situaciones nos puede resultar útil la ayuda profesional de un coach? Sin duda, son muchos los supuestos en los que el trabajo técnico y el compromiso personal y profesional de un coach pueden ser de impagable valor. Citaremos los casos más característicos:

  1. Me he quedado sin empleo y no sé por dónde empezar: cuando, tras un prolongado período de actividad, un profesional de la comunicación pierde su empleo o fracasa en su proyecto de emprendimiento, el coach es el profesional más indicado para guiar y acompañar en el proceso de reinserción en el mercado laboral.
  2.  Problemas de clima laboral: en ocasiones, una o varias personas padecen períodos caracterizados por el conflicto o por las relaciones insatisfactorias con sus compañeros/as de trabajo, con sus jefes o, en definitiva, con el entorno laboral en el que se desempeñan. La ayuda individualizada y/o colectiva de un coach puede representar una poderosa fuerza para ayudar a los actores implicados a encontrar soluciones prácticas y efectivas.
  3. La motivación se marchó: en aquellos casos en los que sientes desinterés por tu trabajo y cada jornada laboral se convierte en una insidiosa rutina, tu coach podrá impulsarte a encontrar la mejor solución. Repetimos, ello te activará y te orientará, pero no te librará de los inevitables sacrificios y esfuerzos de un proceso así.
  4. Necesito crecer y no sé cómo: en situaciones tan habituales como esta, las técnicas de Coaching te acompañarán, apoyarán y potenciarán tus competencias personales y profesionales. Sentirás como la confianza en ti mismo y la capacidad para asumir nuevos retos se fortalece de forma sólida y consistente. Conseguirás ahuyentar posibles temores o inhibiciones que te impidan poner en juego todo tu potencial.
  5.  Tengo talento, pero no sé dónde lo dejé guardado: es posible que tu trayectoria como estudiante o como profesional te haya aportado indicios claros de que posees talento profesional, poder de comunicación y capacidad de liderazgo. Sin embargo, a la hora de la verdad, no te ves capaz de demostrarlo. Ya llevas unos años de carrera profesional y te sientes estancado y poco valorado, no acabas de progresar ni encontrar responsabilidades o proyectos a tu medida. Todo ello te lleva a dudar de tu talento y a inhibirte de posibles nuevas iniciativas. Tienes miedo. A pesar de tener talento, te has vuelto gris y conservador. Dalo por hecho, necesitas un coach.

Me niego rotundamente a abandonar mi zona de confort

By | Actualidad, Recursos Humanos, wellcomm-coaching | 2 Comments

No es necesario que te recordemos el cariz de los tiempos que nos ha tocado vivir en el ámbito profesional, en la empresa o en los negocios. Casi todos damos por hecho que nuestra carrera profesional ha de ser una batalla sin cuartel, una lucha continua por sobrevivir, formarnos, superarnos, innovar, ser creativos, competir y no dejar que los rayos del sol nos rocen ni un solo lunes del año, o casi ninguno. Ni tan siquiera un solo minuto.

Los profesionales de la comunicación a menudo asumimos, sin rechistar, la cultura dominante y damos por hecho que tenemos que vivir en un permanente estado de tensión, hasta el punto de convertirnos en luminarias del progreso y en paradigmas de la excelencia. Hasta el más humilde empleado de una agencia de marketing ha de ser poco menos que el faro de occidente.

Todo ello se nos intenta inculcar como sinónimo de ansiedad permanente y de absoluta renuncia personal. En otras palabras, olvídate para siempre de conciliar tu vida laboral o profesional con cualquier otra cosa que no sea trabajo, trabajo y más trabajo, por cuenta propia o ajena.

El afán de superación ha de ser continuo y hemos de bregar con innumerables dificultades, solo para conseguir sobrevivir en un entorno que se nos antoja hostil y casi apocalíptico.

Es cierto, la exigencia profesional es elevada y las oportunidades de empleo no son lo más abundante, pero con frecuencia los conceptos que suelen manejar los gurús de la autoayuda, los profesionales del coaching y los gestores de recursos humanos son un arma de doble filo. En efecto, no es raro que se intente aumentar la motivación de quienes buscan nuevas oportunidades a través de la descripción de un panorama sombrío, de sacrificios incesantes en los que el fracaso y el desempleo siempre permanecerán cercanos, pérfidos y amenazantes.

En síntesis, se nos viene a decir que será raro que alcancemos el éxito y, si lo logramos no será duradero y habrá que reinventarse o partir de cero otra vez. Es como el Mito de Sísifo, en versión dos punto cero. Es más, se sacraliza el fracaso y se nos repite una y otra vez que hemos de fracasar decenas de veces para poder olfatear el éxito de cerca, aunque sea de forma efímera. A poco que leamos los textos de los presuntos expertos del Coaching y del Outplacement, nos encontraremos por todas partes a alguien ‘que quiere llevarse nuestro queso’; que nos dice que ‘lo importante no es triunfar, sino levantarte cada vez que te caes’; que ‘el fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito’; que ‘abandones tu zona de confort‘ y mil pensamientos negativos más. Todos debemos postrarnos y orar compungidos ante el ‘Dios Fracaso’.

¿Es esta una forma correcta de motivar? ¿Estamos todos los profesionales de la comunicación condenados a ser superhéroes? ¿Vivimos en Matrix y no nos hemos dado cuenta? En definitiva, ¿Está prohibido soñar con el bienestar y la sostenibilidad laboral o empresarial, sin por ello estar obligados a convertirnos en rutilantes Chamanes de la excelencia y de la innovación? Al parecer, algo de eso hay, al menos en la consideración de muchas voces y firmas autorizadas.

No entendemos el porqué del empeño de sacarnos de nuestra ‘zona de confort’, cuando no hemos tenido ni una sola oportunidad de alcanzarla. Y si alcanzamos dicha zona de confort, ¿por qué siempre se obcecan en apartarnos de ella? Para todo debe haber puntos de equilibrio, y tal vez tengamos que aprender que confort y bienestar profesional no tienen que ser interpretados como desidia, acomodación, falta de proactividad, carencia de inquietudes o miseria de ideas.

El diccionario de la R.A.E. define confort como ‘aquello que produce bienestar y comodidades’. Es que acaso ¿no queremos empresas y profesionales que sean capaces de generar bienestar, comodidades y satisfacción en clientes, empleados, directivos, accionistas, partners, proveedores, etc.?

Desde aquí queremos reivindicar las más saludables zonas de confort empresarial y la homeostasis entre la vida personal, el crecimiento profesional y la prosperidad de las empresas.

Siento tener que decirlo, pero me niego rotundamente a abandonar mi zona de confort. Si es que alguna vez consigo alcanzarla…

Coaching, outplacement y búsqueda activa de empleo

By | Actualidad, Formación, wellcomm-coaching, wellcomm-desarrollo-carrera | One Comment

Como consecuencia de la terrible crisis que afrontamos, multitud de profesionales, juniors y seniors, con distinta formación y bagajes laborales diversificados, han quedado desvinculados de sus empresas en los últimos cinco años, con la necesidad de afrontar el reto de conseguir su reincorporación al mercado de trabajo.

En un buen número de casos, se trata de profesionales que han desarrollado los últimos años, e incluso décadas, de su carrera laboral en una misma compañía y han perdido por completo los hábitos de búsqueda activa de empleo. Estos profesionales precisan de ayuda especializada para competir en un mercado de ofertas y demandas en el que Internet, las redes sociales profesionales y la evaluación por competencias se han convertido en términos usuales dentro de cualquier proceso de selección o de captación de talento. En especial, aquellas personas que nos buscan trabajo desde la era analógica, necesitan de un proceso de acompañamiento, formación y coaching  desarrollado por  consultores especializados. El propósito no es otro que el de guiar y apoyar al empleado “en tránsito” para lograr reducir al máximo su período de inactividad.

En pocas palabras, se trata de diseñar y aplicar un programa personalizado  que impulse, facilite y agilice la reincorporación profesional, más allá de las notables dificultades iniciales que pueda presentar un mercado en el que el empleo se percibe como un bien escaso y muy difícilmente accesible.

Dentro de cada programa de outplacement, a lo largo de varias sesiones, el coach establecerá y hará efectivo un compromiso de acción con el coachee, en el que cada cual tendrá que cumplir su parte del proceso planificado y previamente consensuado. De esta forma, el candidato a reingresar en el mercado productivo deberá:

  • Marcarse un objetivo profesional viable.
  • Ayudar al coach a evaluar sus competencias profesionales y su nivel de empleabilidad.
  • Participar en formación y entrenamiento en destrezas específicas para la búsqueda activa de empleo (estrategia de búsqueda de oportunidades a través de distintos medios digitales; elaboración de su propio perfil profesional en redes sociales; habilidades de comunicación en entrevistas de selección, etc.).
  • Aprender técnicas de networking y búsqueda de nuevos contactos profesionales.
  • Y lo más importante, el profesional desempleado se verá en la necesidad de recuperar la autoconfianza y prepararse emocionalmente para un desafío que requerirá un esfuerzo prolongado, sin saber a ciencia cierta en qué momento se alcanzará el objetivo perseguido. Este punto es el que requerirá mayor dedicación y energía en el trabajo del coach con el candidato a encontrar un nuevo empleo.

En resumen, se trata de articular un conjunto de técnicas y procedimientos flexibles y personalizados, orientados a elevar el nivel de empleabilidad y el número de oportunidades reales para que el profesional retorne al mercado laboral, por duro y traumático que haya podido resultar el trance de perder el puesto de trabajo tras un prolongado período de actividad ininterrumpida. El trabajo focalizado del coach aplicado a los conocimientos, las destrezas, las actitudes y las emociones del candidato, tendrá que ser intenso, directo y muy comprometido con las necesidades específicas y las expectativas de cada profesional.

La tarea no es fácil pero tampoco imposible, solo requiere de constancia, confianza y mucho trabajo personal ¿Te animas a intentarlo?

Pin It on Pinterest