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¿Qué es el Síndrome de Boreout?

By | Actualidad, Recursos Humanos | No Comments

Vamos a aprovechar que nadie nos escucha para sincerarnos, para compartir algunas confidencias profesionales que posiblemente nunca le hayas contado a nadie. Tal vez se las hayas insinuado a algún compañero de trabajo, a algún amigo o a tu pareja, pero no nos parece apropiado que las vayas propagando a los cuatro vientos. No es plan. Por eso, te pedimos hoy, con toda la prudencia y humildad, que nos reveles esos secretillos laborales inconfesables.

Para comenzar, por favor, intenta responder con honestidad a las siguientes preguntas, pero en voz muy baja:

¿A veces te invade la sensación de que tu jefe (o jefa) te ignora casi todo el tiempo, en lo bueno y en lo malo? ¿Te mira como si fueras un ser transparente e incoloro?

¿Te aburres con frecuencia en el transcurso de tus jornadas laborales? ¿Te parece que tus horas de tarea son interminables?

¿Tienes el convencimiento más o menos firme que no te echan de menos lo más mínimo cuando te vas de vacaciones o faltas al trabajo por enfermedad? ¿Crees que tu empresa funciona exactamente igual cuando estás ausente? ¿No recuerdas la última ocasión en la que tu jefe te dio una palmadita o te echó un rapapolvo como consecuencia de tu trabajo?

¿Te pasas la mayor parte del tiempo con la mirada perdida en la pantalla con un mismo archivo abierto en el ordenador y moviendo el ratón a la deriva, sin ton ni son? ¿Abres varias ventanas o pestañas a la vez en tu PC para dar la impresión de estar muy atareado?

¿Piensas a menudo que tu trabajo o incluso el de tus compañeros carece de sentido o utilidad para nadie?

¿Has olvidado por completo la última vez que hiciste algo interesante en tus quehaceres profesionales cotidianos? ¿Tienes la impresión que todos los días son iguales en la oficina?

¿En tu empresa te aburres más que un joyero en Corea del Norte?

¿Mientras menos trabajas, más cansado te sientes?

Si has respondido afirmativamente a más de la mitad de estos interrogantes, posiblemente estés padeciendo el Síndrome de Boreout, descrito ya hace algunos años por los psiquiatras suizos Peter Werder y Philippe Rothlin. En términos coloquiales, el Síndrome de Boreout es una peligrosa mezcla de aburrimiento, desmotivación y carencia casi absoluta de compromiso o interés por lo que se está haciendo, sin horizontes de cambio o mejora previsibles.

El Síndrome de Boreout tiene notable incidencia y casi siempre aparece por una combinación de factores organizacionales, de liderazgo y de desajuste en las competencias profesionales. No suele registrarse por una sola causa aislada.

En definitiva, podemos afirmar que el Síndrome de Boreout es algo parecido a estar perdido, hastiado y aburrido, ‘que estás, pero no estás’, tal y como decían nuestras madres o nuestros abuelos.

La fuerza del curriculum visual

By | Recursos Humanos | No Comments

Si eres profesional de la comunicación junior, senior, con trabajo, en desempleo, freelance, por cuenta ajena o en cualquier otra situación, es más que probable que a menudo sientas una cierta sensación de hastío, un irremediable cansancio cada vez que alguien te habla de las redes sociales para buscar empleo y de la necesidad irremediable de darte de alta en yo no sé cuántos portales y elaborar un curriculum perfecto, una y otra vez.

Es más, si estás buscando un trabajo, nuevos clientes o alguna oportunidad de crecimiento profesional, a buen seguro que tu trayectoria está presente y visible en los servidores de Infojobs, LinkedIn, Infoempleo, Jobandtalent, Monster y algunas webs más.

No temas, hoy no vamos a saturarte de nuevos consejos o de información adicional sobre cómo tienes qué venderte en Internet o sobre qué milagrosa pócima hay que beber para elaborar el curriculum vitae filosofal, ese que te sirva para ser uno de los profesionales más reconocidos y mejor retribuidos del universo de la comunicación, el marketing o el periodismo.

¿Qué tal si intentamos innovar de verdad en lo que concierne a la búsqueda de empleo? aunque solo sea por una vez. Esto es justo lo que nos proponen los creadores de una nueva red social profesional que apuesta por renovados formatos y procedimientos de comunicación diferentes. Se trata de BehindStudio, una plataforma social que nos invita a transmitir nuestro potencial profesional de manera más actual, divertida, atractiva y adaptada a la realidad del Social Media Marketing.

En efecto, los creadores de la red social BehindStudio nos brindan la oportunidad de comunicar nuestra trayectoria, actitudes, conocimientos, experiencia y destrezas profesionales a base de imágenes. Ello no significa que el usuario no pueda incluir información de texto sobre los aspectos más destacados de su curriculum, pero incita a que este sea más humanizado, amigable e interactivo.

Behind Studio promueve la interacción entre usuarios y empresas y evita la tradicional frialdad y exceso de formalismo de otros portales de empleo empeñados en replicar los modelos de reclutamiento y selección tradicionales offline.

Los fríos currículums con fotografía de carné, y todo lo demás en negro sobre blanco, nos parecen ya una remota reliquia de tiempos pretéritos.

Behind Studio es el resultado del esfuerzo de un grupo de emprendedores españoles que ha comenzado su andadura apenas hace unos pocos meses, pero que ya cuenta con 85 empresas ofertantes de empleo inscritas. Cualquier empresa registrada puede publicar sus ofertas de trabajo en Behind Studio de forma gratuita.

Por supuesto, los portales tradicionales de ofertas y demandas de empleo mantendrán su mercado, pero tal vez Behind Studio esté marcando un estilo con opciones de ser bien acogido, especialmente en el ámbito de la comunicación, de los creativos, publicitarios y profesionales en los que más valor puede aportar un perfil visual, fresco e interactivo.

Los siete hábitos de las personas altamente nefastas

By | Recursos Humanos | One Comment

Cualquier profesional de la comunicación que acuda a Internet con el propósito de buscar consejos útiles para enfocar su carrera profesional, encontrará ante sí un proceloso océano de diatribas, decálogos, soflamas y moralejas, casi todas ellas con el rancio aroma de los sermones de autoayuda de inspiración casi evangélica.

Por supuesto, ni por asomo se nos ocurriría poner en entredicho el valor de las ideas de semejante legión de presuntos expertos y de sesudos profetas del Management. Al fin y al cabo, todo se resume en que debemos sacrificarnos cada minuto para mejorar, con la referencia del modelo de profesional que defiende niveles siderales de formación, esfuerzo, afán de superación, compromiso y responsabilidad.

Está claro que quien nos invita a convertirnos en empleados excelentes, magnánimos y virtuosos, lo hace con la mejor intención y siempre de buena fe. Por supuesto. Tal vez la única objeción a formular es que posiblemente el mercado, las empresas, las relaciones profesionales y los CEOs no sean siempre tan impecables como cabría esperar en una concepción idílica o buenista del entorno productivo.

Hoy queremos, desde aquí, rendir homenaje a unos de los autores más emblemáticos dentro del género de la autoayuda profesional, Stephen R. Covey, autor del prestigioso libro ‘Los siete hábitos de las personas altamente efectivas‘, conocido y citado por casi todos. Indudablemente, la aportación de Covey fue enorme y su impacto valioso, pero tal vez sea necesario comenzar a adaptar sus brillantes postulados al mundo real de nuestro tiempo y de casi todos los tiempos.

Con el máximo respeto, reformularemos brevemente Los siete hábitos de las personas altamente efectivas‘, aunque nos permitiremos denominarlos ‘Los siete hábitos de las personas altamente nefastas‘. Esta vez no hablaremos de virtudes y excelencia, sino de hábitos ‘siniestros’ presentes en el perfil de profesionales de dudosa competencia. Nos guste o no nos guste, en nuestro tejido productivo encontramos empresas en las que tales hábitos poco deseables resultan bienvenidos.

Es obvio que vivimos en un contexto empresarial y profesional imperfecto -si se nos permite el eufemismo- y puede que debamos mimetizarnos con semejante cúmulo de virtudes dudosas para poder alcanzar cierto éxito personal. Como dice el refranero popular, ‘allá donde fueres, haz lo que vieres’. Si vas a parar a una empresa ‘siniestra’, estos son algunos de los hábitos negativos que esperarán de ti:

1º. Stephen R. Covey decía ‘Sea Proactivo’. Nosotros te aconsejamos que procures formar parte del paisaje y pasar desapercibido dentro de tu empresa. No destaques ni por arriba ni por abajo. No ‘saques la cabeza’, no vaya a ser que te la corten con un despiadado y certero hachazo.

2º. Stephen R. Covey decía ‘Empiece con un fin en mente’. Nosotros te emplazamos a que hagas lo que nos aconsejaba el bueno de Covey, pero tampoco dudes en cambiar de fin de un día para otro si las circunstancias así lo aconsejan. Permanece atento a lo que digan tus jefes y sígueles la corriente en todo, al menos de palabra. En la práctica, puedes hacer lo que te dé la gana, pero siempre con discreción y sigilo. Recuerda que ellos tienen el mismo objetivo que tú, ganar la mayor cantidad de dinero y poder posibles, en el menor tiempo y con el mínimo esfuerzo. Los daños colaterales de todo ello son algo secundario, como su propio nombre indica.

3º. Stephen R. Covey decía ‘Establezca primero lo primero’. Preferimos sugerirte que el orden de prioridades no es algo absoluto ni universal, al menos en el mundo de los negocios. Por ello, observa y escucha a tus jefes y compañeros más avezados. Su comportamiento te revelará que las empresas y las personas no siempre se mueven por dinámicas de excelencia o responsabilidad. En multitud de ocasiones, el éxito profesional no llega a través de las buenas prácticas. Cada compañía tiene su propia ‘cultura’ y ‘valores’ y no siempre tiene motivos objetivos para sentirse orgullosa de ellos. Una cuestión es lo que se dice y otra lo que se hace, como bien sabes.

4º. Stephen R. Covey decía ‘Pensar en ganar/ganar’. Disculpa que seamos tan crudos y prosaicos, pero desde la ética real de los negocios, el éxito no se crea ni se destruye, tan solo cambia de manos. Si tú ganas, alguien deberá perder y si tú pierdes, alguien habrá ganado a costa de tu derrota. En cualquier empresa y en el desarrollo de tu carrera profesional, si juegas a empatar, contarás con todas las opciones para lograr un soberbio fracaso. ‘Ganar/ganar’ es una quimera tan utópica como inusual en la vida real.

5º. Stephen R. Covey decía ‘Procure primero comprender, y después ser comprendido’. La verdad, lo único que importa es el resultado. Es cierto que hay algunos factores que deberás percibir e interpretar para sobrevivir en una organización, pero es imprescindible que te apresures en captar todas aquellas actitudes que sean políticamente correctas en tu empresa y aprender a fingirlas cuanto antes. No preguntes, solo observa y procura imitar en todo a los prebostes y barandas de tu empresa. No es necesario que seas siempre el ’empleado del mes’, pero es vital que lo parezcas.

6º. Stephen R. Covey nos hablaba de ‘La Sinergia’ como ‘la actividad superior de la vida: la verdadera puesta a prueba y manifestación de todos los otros hábitos reunidos’. Para entendernos, Covey entendía ‘La Sinergia’ como ‘la esencia de la paternidad transformadora’. Es cierto que se trata de una idea encomiable, muy útil para comprender y explicar las bases del liderazgo transformador. Por desgracia, lo único que se acostumbra a querer transformar es el volumen de nuestro ego, los dígitos de nuestra cuenta corriente o la cantidad de empleados que hacen reverencias a nuestro paso. En consecuencia, nuestro consejo es que intentes que todas las sinergias confluyan en tu propio beneficio. Y si quieres un amigo, cómprate un perro, como decía Michael Douglas en el film ‘Wall Street’.

7º. Stephen R. Covey nos decía ‘Afile la sierra’. Obviamente, Covey no estaba pensando en el film ‘La matanza de Texas’, de  Tobe Hooper, cuando formuló esta recomendación, aunque muy bien pudiera haberle servido de guía. Más bien quería hacer referencia a profundizar en los seis hábitos precedentes con el objetivo de transformarnos en mejores personas y profesionales. Afilar la sierra es un símil del esfuerzo necesario para potenciar nuestras virtudes y minimizar nuestros defectos ¿Desde cuándo los valores personales, la ética y la superación continua son sinónimos de éxito profesional…? Si ‘afilas la sierra’, que sea para usarla cuando la necesites y no para mejorar tu karma.

En cualquier caso, si puedes evitar estas prácticas y también huir de las empresas que las dan por buenas, tu carrera profesional saldrá ganando. Y mucho.

Me niego rotundamente a abandonar mi zona de confort

By | Actualidad, Recursos Humanos, wellcomm-coaching | 2 Comments

No es necesario que te recordemos el cariz de los tiempos que nos ha tocado vivir en el ámbito profesional, en la empresa o en los negocios. Casi todos damos por hecho que nuestra carrera profesional ha de ser una batalla sin cuartel, una lucha continua por sobrevivir, formarnos, superarnos, innovar, ser creativos, competir y no dejar que los rayos del sol nos rocen ni un solo lunes del año, o casi ninguno. Ni tan siquiera un solo minuto.

Los profesionales de la comunicación a menudo asumimos, sin rechistar, la cultura dominante y damos por hecho que tenemos que vivir en un permanente estado de tensión, hasta el punto de convertirnos en luminarias del progreso y en paradigmas de la excelencia. Hasta el más humilde empleado de una agencia de marketing ha de ser poco menos que el faro de occidente.

Todo ello se nos intenta inculcar como sinónimo de ansiedad permanente y de absoluta renuncia personal. En otras palabras, olvídate para siempre de conciliar tu vida laboral o profesional con cualquier otra cosa que no sea trabajo, trabajo y más trabajo, por cuenta propia o ajena.

El afán de superación ha de ser continuo y hemos de bregar con innumerables dificultades, solo para conseguir sobrevivir en un entorno que se nos antoja hostil y casi apocalíptico.

Es cierto, la exigencia profesional es elevada y las oportunidades de empleo no son lo más abundante, pero con frecuencia los conceptos que suelen manejar los gurús de la autoayuda, los profesionales del coaching y los gestores de recursos humanos son un arma de doble filo. En efecto, no es raro que se intente aumentar la motivación de quienes buscan nuevas oportunidades a través de la descripción de un panorama sombrío, de sacrificios incesantes en los que el fracaso y el desempleo siempre permanecerán cercanos, pérfidos y amenazantes.

En síntesis, se nos viene a decir que será raro que alcancemos el éxito y, si lo logramos no será duradero y habrá que reinventarse o partir de cero otra vez. Es como el Mito de Sísifo, en versión dos punto cero. Es más, se sacraliza el fracaso y se nos repite una y otra vez que hemos de fracasar decenas de veces para poder olfatear el éxito de cerca, aunque sea de forma efímera. A poco que leamos los textos de los presuntos expertos del Coaching y del Outplacement, nos encontraremos por todas partes a alguien ‘que quiere llevarse nuestro queso’; que nos dice que ‘lo importante no es triunfar, sino levantarte cada vez que te caes’; que ‘el fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito’; que ‘abandones tu zona de confort‘ y mil pensamientos negativos más. Todos debemos postrarnos y orar compungidos ante el ‘Dios Fracaso’.

¿Es esta una forma correcta de motivar? ¿Estamos todos los profesionales de la comunicación condenados a ser superhéroes? ¿Vivimos en Matrix y no nos hemos dado cuenta? En definitiva, ¿Está prohibido soñar con el bienestar y la sostenibilidad laboral o empresarial, sin por ello estar obligados a convertirnos en rutilantes Chamanes de la excelencia y de la innovación? Al parecer, algo de eso hay, al menos en la consideración de muchas voces y firmas autorizadas.

No entendemos el porqué del empeño de sacarnos de nuestra ‘zona de confort’, cuando no hemos tenido ni una sola oportunidad de alcanzarla. Y si alcanzamos dicha zona de confort, ¿por qué siempre se obcecan en apartarnos de ella? Para todo debe haber puntos de equilibrio, y tal vez tengamos que aprender que confort y bienestar profesional no tienen que ser interpretados como desidia, acomodación, falta de proactividad, carencia de inquietudes o miseria de ideas.

El diccionario de la R.A.E. define confort como ‘aquello que produce bienestar y comodidades’. Es que acaso ¿no queremos empresas y profesionales que sean capaces de generar bienestar, comodidades y satisfacción en clientes, empleados, directivos, accionistas, partners, proveedores, etc.?

Desde aquí queremos reivindicar las más saludables zonas de confort empresarial y la homeostasis entre la vida personal, el crecimiento profesional y la prosperidad de las empresas.

Siento tener que decirlo, pero me niego rotundamente a abandonar mi zona de confort. Si es que alguna vez consigo alcanzarla…

Llega a Madrid #prepárate2013

By | Actualidad, Recursos Humanos | No Comments

La búsqueda activa de empleo y el desarrollo profesional tienen su epicentro en Madrid, el próximo martes 3 de diciembre de 2013, con la celebración de la tercera convocatoria de la jornada #prepárate2013, en las instalaciones de IFEMA.

A la vuelta de pocas fechas, esta jornada ‘Madrid Prepárate 2013‘ concentrará la atención y la participación directa de un buen número de empresas, profesionales, expertos y personas, de todas las edades y perfiles profesionales, con el objetivo prioritario de acercar y equilibrar la oferta y la demanda de empleo real.

Desde WellComm, no hemos querido perdernos este evento colaborativo, y estaremos presentes en #prepárate2013 coordinando al equipo de voluntarios que trabajan en el ámbito de la comunicación, apoyando todo el esfuerzo de difusión en medios y redes sociales y también en los medios de comunicación tradicionales.

Más allá de su todavía corta trayectoria, la jornada ‘Madrid Prepárate 2013’ ha logrado convertirse en una cita imprescindible para empresas y profesionales que de forma voluntaria  están comprometidos con los Recursos Humanos, la formación para el empleo, la orientación profesional, el outplacement, el mentoring, las técnicas de Coaching y las más avanzadas herramientas tecnológicas, puestas al servicio del encuentro entre compañías y personas que ofertan y demandan nuevos retos y oportunidades profesionales.

Esta edición de #prepárate2013 en Madrid nos traerá una rica, densa e intensa programación de conferencias, talleres, sesiones de orientación profesional, mesas redondas y actividades orientadas hacia el impulso del crecimiento profesional y personal.

El éxito de #prepárate2013 ha logrado que este evento del empleo y los Recursos Humanos tenga como escenario a las ciudades de Madrid y Barcelona durante el presente ejercicio, para extender su acción en  nuevas ediciones  que tendrán lugar a lo largo del próximo año.

La labor desarrollada por esta iniciativa ya ha logrado obtener el reconocimiento, por parte de la Fundación Empresa y Sociedad, con la concesión del premio esLaIniciativa. Esta distinción viene a subrayar el compromiso de sus promotores, patrocinadores y participantes con el empleo, el crecimiento profesional y la mejora de la empleabilidad de los colectivos que más necesitan de la acción colectiva y colaborativa de los profesionales y las empresas vinculados con la gestión de Recursos Humanos, el talento, la excelencia y la innovación.

No dudes en apuntarte si:

  • Te dedicas a la comunicación y no tienes trabajo; podrás encontrar recursos adicionales para mejorar habilidades, valorar la posibilidad de trabajar fuera de España o tener una sesión individual con un coach cerficado.
  • Eres periodista y te apetece colaborar como voluntari@; contacta a través del mail: info@well-comm.es o rellenando el formulario.
  • Trabajas en un medio y quieres ayudarnos a difundir la iniciativa para que se completen las 4000 plazas gratuitas que aún están disponibles.

 

Las ofertas de empleo están en el lado oscuro

By | Recursos Humanos | 2 Comments

Hace muchos, muchos meses que no divisas en el horizonte cercano una oferta de empleo decente a este lado del Atlántico. Pero es cierto que las oportunidades de trabajo existen, muy a pesar de la crisis.

¿Dónde están tales propuestas profesionales? Sabemos que pasas horas y horas delante de la pantalla de tu ordenador, escudriñando la red, buscando la ocasión de participar en un proceso selectivo digno que en algo se acomode a tu perfil. Pero no resulta fácil. Nada fácil, aunque te pases cada día más horas sentado que la estatua de Velázquez delante del Museo del Prado.

Incluso en los momentos más duros, es un hecho que el mercado de trabajo se mueve. Cada día hay nuevos despidos, contrataciones, finalizaciones de contratos, proyectos que empiezan y empresas que inician nuevas actividades. Nos guste o no nos guste, la mayor parte del empleo se mueve en ese lado oscuro, en la cara oculta de las empresas y en los entresijos más recónditos del mercado laboral. Las ofertas de empleo que se publican en portales especializados y en sites análogos son minoría.

Es la realidad. Pero ten cuidado. No nos malinterpretes. No te estamos diciendo que tu única posibilidad de encontrar trabajo te la vayan a proporcionar Darth Vader, Lord Voldemort, Tony Soprano, Falconetti, Vito Corleone, Mauricio Colmenero o la Madrastra de Cenicienta. ¡Ni mucho menos…!

Es incontestable que la mayor parte de las ofertas de empleo real no se publican en ninguna parte.  Muchas empresas tienen ‘miedo a lo desconocido’ y prefieren acudir a los contactos profesionales directos e inmediatos para recabar posibles candidatos. Por ejemplo, es usual que se precise cubrir un puesto de trabajo, perdurable o efímero, y se consulte a empleados de la misma empresa, a proveedores, a clientes,  a antiguos compañeros de estudios o colegas profesionales respecto de posibles aspirantes que sean ‘de fiar’. Se trata del viejo recurso de acudir a círculos cerrados de confianza para incorporar a nuevas personas a una organización, dando por hecho que esta forma de ‘seleccionar’ proporcionará referencias más sólidas y consistentes, al evaluar preferentemente a candidatos indirectamente conocidos o ‘recomendados’. Por desgracia, esta práctica tan española, pone las cosas muy difíciles a los profesionales que no cuentan con una agenda de contactos más o menos voluminosa y suele fallar más que una escopeta de feria en las empresas que lo practican.

¿Para qué nos vamos a tomar la molestia de acudir a una consultora de recursos humanos, un headhunter profesional o tener que revisar internamente centenares de curriculums, realizar entrevistas, efectuar llamadas telefónicas, etc, cuando un amiguete nos lo puede solucionar? Nuestra experiencia es que, en muchos casos, los procesos se alargan injustificadamente o los profesionales “recomendados” acaban fuera de las empresas porque no encajan de ninguna manera.  Hace unos días nos comentaban el caso de una empresa del IBEX 35 que a los 6 meses se tuvo que poner a buscar un nuevo dircom, esta vez si, asesorado por una consultora especializada.

En nuestra cultura, estas prácticas de selección han existido siempre y ni tan siquiera las tecnologías de la información y las comunicaciones han logrado alterarlas en exceso. Como mucho, tal vez parte de ellas se reflejen en las redes sociales, aunque casi siempre con carácter informal. Es cierto que resulta frecuente encontrar propuestas profesionales en Facebook, en Twitter o en LinkedIn, pero ello no implica necesariamente que el proceso selectivo se lleve a cabo con candidaturas presentadas preferentemente a través de estos medios.

Si eres un profesional en tránsito nuestro consejo es que busques tu propio lado oscuro. A buen seguro que cuentas con amigos, ex compañeros o conocidos que confían en ti y que, tal vez, pudieran proporcionarte información sobre  posibles oportunidades profesionales presentes o futuras. Sin duda, esta es la primera tarea importante a realizar por cualquier persona que emprenda un proceso de búsqueda activa de empleo. Algo tan fácil como revisar la agenda de nuestro móvil, repasar notas y documentos; hacer memoria y elaborar un listado de contactos: antiguos compañeros de estudios o trabajo, amigos,  etc. Un básico de networking, vamos.

Sabemos que mientes en tu curriculum

By | Actualidad, Recursos Humanos | 2 Comments

Todos damos por hecho que cualquier curriculum vitae está sometido a intencionados procesos de maquillaje e incluso de cirugía plástica mayor, con el objetivo de mejorar las opciones de éxito en los profesionales que se lanzan a buscar las oportunidades que brinda el mercado de trabajo.

Es innegable que se trata de un entorno en el que casi todo el mundo se despacha con algún que otro mérito exagerado o con alguna falacia profesional sutil en su curriculum vitae, con el objetivo de fortalecer su hipotética empleabilidad.

¿Si todos mienten, por qué no voy a hacerlo yo? ¿Estoy dispuesto a que me rechacen en un proceso selectivo por exceso de honradez? Son reflexiones usuales para quienes tratan de abrirse un hueco entre las ofertas de empleo, ya se trate de perfiles de profesionales junior, senior, técnicos, especialistas, mandos intermedios o directivos.

Como es obvio, no vamos a recomendar a nadie que se sirva de estas prácticas dudosas, ya que todos sabemos que ‘la mentira tiene las patas muy cortas’, aunque también sea evidente que cuenta con garras largas y potencialmente poderosas.

Solo a título informativo, intentaremos ponerte sobre aviso respecto de las mentiras, maquillajes, cirugías y tretas habituales entre quienes tratan de competir contigo en el ámbito de la comunicación, la publicidad, el marketing o el periodismo:

  1. Insertar en el curriculum una foto antigua o retocada. En ocasiones, la diferencia entre la foto y la imagen actual o real del candidato hace imposible que lo reconozcamos.
  2. Decir que tienes nivel avanzado de inglés porque sabes decir ‘a relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor’.
  3. Exagerar desmesuradamente experiencias o responsabilidades. Por ejemplo, decir que trabajaste como Social Media Strategist de una multinacional, cuando solo estuviste unas pocas semanas de becario. O adjudicarte una posición de Dircom cuando solo ejerciste de técnico en comunicación interna. O hablar de experiencia en empresas cuando el trabajo se hizo desde una consultora de comunicación.
  4. Reflejar estudios o titulaciones ficticios o incompletos. Es habitual expresar que se posee una licenciatura en casos en los que no se pudo completar, por distintos motivos. Destacados personajes de la vida pública y de la empresa lo han hecho y han sido pillado in fraganti, aunque no es ahora el momento de recordar sus identidades.
  5.  Inventar experiencias profesionales que nunca existieron. Para lanzar una cortina de humo sobre estas trolas, suele ser útil ubicar este bagaje profesional falso en empresas que ya no existen, por ERES, liquidación, absorción, etc.
  6. Fabular con absoluto descaro respecto de tus destrezas TIC. Recuerda que tener un blog personal amateur de fútbol o recetas de cocina no te convierte en blogger, ni en experto en SEO, ni en técnico SEM. De igual forma, tener un perfil de Facebook para publicar las fotos de tus juergas o para dar la brasa a tus sufridos allegados tampoco hace de ti un avezado Community Manager.
  7.  Dejar volar libremente la imaginación: por ejemplo, constatar que tienes experiencia profesional internacional porque estuviste un mes haciendo unas prácticas en contacto con el Consulado de Portugal en Badajoz.

Ya sabes, toma nota de todo ello, aunque será mejor que trates de moderar tus impulsos fabulatorios a la hora de maquillar el curriculum. No negamos que a muchos le haya salido bien, aunque no deja de ser una práctica que se asemeja a la ruleta rusa.

LinkedIn no es la reencarnación de San Pancracio

By | Actualidad, Recursos Humanos | 4 Comments

Cuando hablamos de redes sociales, búsqueda activa de empleo o networking, casi todos los profesionales de la comunicación o del marketing pensamos en LinkedIn como la panacea, como el gran lobby online en el que tenemos que estar presentes y escalar posiciones para mejorar nuestra empleabilidad y contar con mayores y mejores oportunidades laborales o de negocio. A veces, tenemos la falsa impresión de que con el solo hecho de mantenernos activos en Linkedin se nos abrirán los más codiciados santuarios de la empresa y del empleo.

Resulta fácil deducir que cualquier afirmación extrema tiene parte de verdad y parte de mito o de creencia insustancial. Con LinkedIn nos ocurre algo parecido, por su innegable trascendencia y también por la tendencia de muchos a sobrevalorar las potencialidades de cualquier red social aislada, por importante que esta sea.

En primer lugar, queremos dejarte muy claro que resulta enormemente difícil que tu perfil en LinkedIn te proporcione, por sí mismo, un empleo o una oportunidad profesional con calidad y proyección. Efectivamente LinkedIn, al igual que otras redes sociales profesionales o generalistas, no es la reencarnación de San Pancracio, ni la sangre de San Pantaleón, ni el Nirvana, ni el brazo incorrupto de Santa Teresa, ni el Paraíso Celestial, ni una navaja suiza que permita resolver problemas complejos o generar soluciones infalibles, a golpe de tecla. images

Es innegable que LinkedIn es la red social profesional más importante del mundo, con más de 200 millones de usuarios, disponible en 19 idiomas y presente en casi 200 países. Pero nunca puede ser la única herramienta a utilizar dentro de una estrategia online diseñada para la búsqueda proactiva de oportunidades profesionales. Cualquier profesional está obligado a estar presente en LinkedIn y utilizar su perfil y las consiguientes interacciones, de forma estructurada, como un recurso táctico más para conseguir nuestros objetivos.

Expresado con otras palabras, utilizar tu perfil profesional en LinkedIn no es ningún mérito o llave maestra que te abra puertas infranqueables. Por el contrario, permanecer al margen de LinkedIn si puede constituir un gran demérito para cualquier profesional, técnico, directivo o profesional de la comunicación que persiga ampliar y mejorar su capital relacional, de cara a situaciones de desempleo o de ostracismo.

Nuestra presencia en LinkedIn debe formar parte de una estrategia global de marketing online conformada también por otras herramientas y soportes que deberemos seleccionar y utilizar en función de nuestros objetivos, con criterios de personalización. Cada profesional y cada nuevo reto son, por definición, diferentes y la estrategia de búsqueda activa o proactiva de empleo deberá personalizarse y tomar en consideración plazos, objetivos, fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades de cada profesional.

Será imprescindible servirnos de Linkedin para nuestros propósitos y aplicar una metodología concreta, pero ello no nos eximirá de utilizar otras redes sociales (Twitter, Xing, Youtube, Flickr, Pinterest, etc.); de instalar y actualizar nuestro propio blog profesional; de utilizar portales o metabuscadores de ofertas y demandas de empleo; de participar en eventos offline; de formarnos en nuevos conocimientos y destrezas o de relanzar nuestra vieja agenda de contactos de trabajo cosechados a lo largo de toda la trayectoria profesional.

Por último, recordarte que LinkedIn requiere de ciertas pautas de actuación que te permitirán captar contactos útiles, utilizar provechosamente los grupos de esta red social, presentar candidaturas en sus ofertas de trabajo o posicionarte respecto de aquellas palabras clave de especial relevancia para propiciar la relación online con las empresas que buscan profesionales como tú. No olvides que Linkedin posee sus propias ‘reglas’ que nada tienen que ver con Twitter, Facebook, Tuenti u otras redes sociales.

Metabuscadores de empleo, una buena herramienta para encontrar oportunidades profesionales

By | Recursos Humanos | One Comment

Todos los que una o varias veces se han visto en la tesitura de buscar empleo, saben que las oportunidades nunca llegan solas y ello nos obliga a dedicar buena parte de nuestro tiempo a localizar ofertas de trabajo. Por ello, la agilidad y la eficiencia son condiciones críticas que deberán caracterizar cualquier proceso de búsqueda de trabajo. A grandes rasgos, hoy solo contamos con dos fuentes relevantes a las que acudir para encontrar oportunidades profesionales.

La primera de ellas es la propia red de contactos profesionales, integrada por personas que tienen algún grado de confianza en el potencial y en las competencias profesionales del candidato, en virtud de su conocimiento previo. Se trata de profesionales que, en circunstancias concretas, pueden facilitar información o vías preferenciales de acceso a empresas u ofertas de empleo. La red de contactos profesionales, algo que algunos denominan ‘capital relacional’ suele estar conformada por antiguos compañeros de estudios o trabajo, familiares o allegados con algún grado de disponibilidad para actuar como mentores o prescriptores de quien busca un empleo. ¡Ojo!, no estamos hablando de ‘enchufismo’ o ‘amiguismo’, sino de tratar de rentabilizar relaciones previas de confianza personal y profesional.

La segunda fuente para hallar oportunidades profesionales es Internet. Hace algunos años, los escasos portales de empleo existentes eran el único lugar de la red al que acudir a encontrar ofertas. Ahora este universo se ha extendido y diversificado hasta límites insospechados: es posible localizar ofertas de empleo en portales corporativos de las propias empresas ofertantes; redes sociales generalistas o especializadas; Webs de anuncios clasificados; Blogs especializados; portales de escuelas de negocios, asociaciones y colegios profesionales y, sobre todo, en Metabuscadores de empleo.

Por definición, un Metabuscador de empleo rastrea los motores de búsqueda más usados y carece de base de datos propia y, en su lugar, utiliza las de otros buscadores de empleo. De esta forma, con tan solo introducir una o varias palabras clave y la ciudad o país preferente para la búsqueda a realizar, obtendremos un listado de links que incluirá las ofertas de empleo publicadas en los principales sites de la red. Cualquiera de los Metabuscadores de empleo más populares nos mostrará, en pocos segundos, los resultados hallados a partir de cientos y cientos de motores de búsqueda especializados en el mercado de trabajo.

Por ejemplo, si efectuamos una búsqueda en el Metabuscador de Empleo Jobrapido.es, con la palabra clave marketing y acotando la consulta a Madrid, hallaremos links que nos conducirán a cientos y cientos de ofertas, presentadas en orden cronológico inverso y extraídas a partir de un sinfín de Webs especializadas, como Jooble, Experteer, Yaencontre, Jobomas, Michael Page, Perfilempleo, Microsoft, Careerbuilder, Infoempleo, Jobandtalent, Domestika, Universia y muchas, muchas más.

Está claro que los Metabuscadores de empleo propician la realización de búsquedas de puestos de trabajo en toda la red, sin asumir la fatigosa tarea de acudir a cada una de las miles de páginas de empleo que pueden alojar presuntas propuestas profesionales de interés. Ya son muchos los Metabuscadores de Empleo operativos en la red y bastará efectuar una búsqueda en Google para localizar amplios listados de ellos. No obstante, con realizar búsquedas semanales en dos o tres de los principales de ellos, tendremos el acceso abierto a miles de propuestas.

Lo fundamental es saber utilizar los metabuscadores, con el uso adecuado de keywords y longtales. De ahí que quienes inician un proceso de búsqueda de empleo precisen del acompañamiento y las indicaciones de un experto. Los metabuscadores permiten ahorrar mucho tiempo, pero se limitan a buscar entre una dispersa oferta existente. Obviamente, la confusión y la falta de definición de los perfiles existe en el sector de la comunicación y en todos los demás sectores de actividad que han sufrido profundos cambios, fruto de la evolución tecnológica y de la implantación de la sociedad del conocimiento.

En este aspecto, los metabuscadores son motores de búsqueda que indagan en BBDD ajenas y agilizan el trabajo, pero no disponen de herramientas para subsanar esta confusión, que tiene su raíz en la gestión de RRHH de las empresas quienes deben asumir la responsabilidad de afinar la descripción de los perfiles para facilitar la optimización de las búsquedas y la selección de los trabajadores más cualificados para cada puesto.

Adictos al trabajo y a la pereza

By | Recursos Humanos | One Comment

En la mayor parte de las empresas está mejor visto permanecer muchas horas en la oficina, por encima de la productividad, del rendimiento o del logro de objetivos. No es ningún secreto que aún permanecemos, en muchos casos, bajo la presión de horarios de trabajo desmedidos en los que se llega a las 9 de la mañana a la oficina (o antes) y no la abandonamos casi nunca antes de las 20:00 horas (o después). Además, suele ser usual que se convoquen reuniones más o menos trascendentes e inacabables a partir de las 18 o las 19 horas, algo que no parece ayudar mucho a la productividad, y mucho menos a la conciliación de la vida laboral y familiar. ¿Eres un adicto al trabajo?

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