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julio 2015

Buscar trabajo por Whatsapp

By | Empleo, wellcomm-headhunting | 2 Comments

Es cierto que no lo tienen nada fácil y que sus expectativas de futuro profesional son un turbulento mar de incertidumbres, pero es innegable que la generación de los nativos digitales ha irrumpido ya de lleno en el mercado de trabajo.

Como sabes, en sentido estricto, un nativo digital es cualquier persona que ha nacido y crecido bajo el absorbente influjo de las tecnologías de la información y de las comunicaciones.

Puede decirse que los nativos digitales más veteranos nacieron en torno a los primeros años de la década de los noventa, cuando los ordenadores personales y el uso de Internet comenzaban a implantarse en los hogares y en las pequeñas empresas. Además, aquella fue una época de expansión de las consolas, de los videojuegos y de llegada de los primeros y toscos teléfonos móviles.

Cabe afirmar que todas aquellas personas que ahora tienen entre 20 y 30 años han vivido la mayor parte de su desarrollo y de su socialización personal inmersos en el mundo digital. Los que tenemos la ‘desgracia’ de haber dejado atrás tales edades, apenas somos calificados como ‘inmigrantes digitales’, según la terminología de Marc Prensky, reconocido creador del mencionado concepto generacional antes mencionado.

Durante los últimos poco más de 20 años que llevamos conviviendo con el ecosistema digital, nativos e inmigrantes digitales hemos homogeneizado buena parte de nuestros hábitos personales y profesionales, hasta el extremo de habitar media vida en ‘la nube’, aunque con suertes y destrezas dispares, todo sea dicho.

Por supuesto, el mercado de trabajo y la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales no han quedado al margen de este gran cambio evolutivo, a pesar de la feroz y numantina resistencia al cambio que tradicionalmente han mostrado nuestras empresas y directivos más conservadores.

Hace apenas unos pocos años, las ofertas y demandas de empleo estaban dominadas por los anuncios en prensa escrita, los suplementos dominicales de los diarios -los de color salmón-, los currículos impresos en papel, las fotocopias y las cartas de presentación a la antigua usanza epistolar, con su firma, su fecha y su ‘Muy Sres. míos’ en el encabezamiento. Los candidatos y perseguidores de empleos, más o menos lustrosos o precarios, a veces tenían que tirar incluso de su vieja ‘Olivetti’ y esperar que la ansiada convocatoria a una entrevista llegase a través del teléfono fijo, a falta de otros medios. Muy poco después, el currículo en papel comenzó a languidecer y a dejar paso a los portales de empleo emergentes. Ya no había que moverse de casa para buscar trabajo, siempre que tuvieras en tu domicilio uno de aquellos ruidosos módems que permitían conectarte a Internet a velocidad de runner nonagenario. Por último, el triunfo de la Web 2.0, las redes sociales, las app y los dispositivos móviles con acceso a Internet modelaron el mercado de trabajo digital, más o menos como lo conocemos hoy. Mañana seguro que algo habrá cambiado, visto el ritmo trepidante con el que evoluciona este territorio, tan incierto como prometedor.

Uno de los fenómenos incipientes que más está sorprendiendo últimamente entre los profesionales de recursos humanos, es la búsqueda de empleo o la presentación de auto-candidaturas a empresas a través de Whatsapp. No es broma. Basta que cualquiera sea capaz de hacerse con el número de móvil corporativo de un profesional, un headhunter o un reclutador, para que la audacia, la imprudencia o la creatividad le empujen a utilizar este método intrusivo e invasivo.

Cualquier empresa que publique ofertas de empleo está acostumbrada a recibir cada día cientos de mails y de mensajes en las redes sociales profesionales, en los que se solicita participar en tal o cual proceso selectivo. ¿Pero qué pasa si estás buscando trabajo y te atreves a enviar un Whatsapp? Sí, con un breve texto de presentación y un link a tu perfil en LinkedIn, por ejemplo.

En principio, entendemos que Whatsapp es un canal más íntimo, reservado a tus contactos personales y profesionales. En consecuencia, viene a ser como si un desconocido llegara a tu domicilio particular con el currículo en la mano y te pillara en ropa de andar por casa. Como norma general, mejor abstenerse de utilizar Whatsapp para buscar trabajo.

Tal vez la única excepción a la norma descrita pudiera ser la de utilizar Whatsapp para lanzar una candidatura sorprendente, creativa, impactante y original. Por su puesto, una iniciativa de este tipo debe ser meditada y diseñada con criterio y sensatez. Usar Whatsapp para buscar empleo es moverse en la delgada línea roja que separa la creatividad y la sorpresa, del spam y la intrusión.

Si tras leer este artículo sientes deseos de buscar trabajo por Whatsapp, procura hacerlo cuando no tengas nada que perder y valores que es tu única posibilidad de lograr visibilidad, por las bravas y a la desesperada. De lo contrario -es decir, casi siempre-, intenta ser más comedido y utiliza tu creatividad para proyectar el mismo mensaje por mail o en redes sociales profesionales.

Consejos para afrontar un cambio de empleo

By | Empleo | One Comment

Por suerte, no siempre que un profesional abandona una empresa lo hace obligado por un despido o por la finalización de un contrato laboral. Hay un buen número de ocasiones en las que es el empleado quien toma la decisión de cambiar de aires y buscar nuevos horizontes de crecimiento en una compañía distinta.

Se trata de una situación de cambio que deberás gestionar con minuciosidad, estilo y tacto para lograr que el ciclo concluya felizmente, sin efectos perniciosos ni daños colaterales. Por todo ello, intentaremos proporcionarte unos sencillos consejos que sirvan para facilitar la casi siempre importante transición de una empresa hacia otra con perspectivas de fortalecer tu desarrollo profesional.

Lo primero que hemos de confesarte es que no es tarea fácil cambiar de un puesto específico a otro más atractivo en una empresa nueva para ti. Cuando adoptes la firme decisión de abandonar tu actual empleo, ten perfectamente atado tu próximo proyecto profesional, con el máximo nivel de garantías formales y legales que puedas conseguir. Nada de saltos en el vacío, ni de riesgos innecesarios en tan crítica transición.

Cuando una nueva empresa te comunica que confía en ti y desea contar contigo en un futuro inmediato, es inevitable sentir una emoción más o menos intensa, un aumento en la auto-confianza, un verdadero ‘subidón’ de ánimo. Este cambio súbito a veces nos empuja a abusar de la soberbia y a tener tentaciones de marcharnos dando un sonoro ‘portazo’ y despreciando a los que, hasta ahora, han sido nuestros patronos. ¡Grandísimo error!

Cuando cambiamos de empresa y aceptamos responsabilidades profesionales más retadoras es una de las mejores oportunidades para mostrar lo más excelso de nuestro bagaje actitudinal. Sin duda, es una inmejorable ocasión para ser elegante, considerado/a y generoso/a . Un auténtico dandy o my lady al más puro estilo ‘old fashion’. Para lograr todo esto, no olvides:

  • Avisar lo antes posible de tu futura marcha a las personas de referencia en tu actual empresa.
  • Los motivos de tu decisión tendrás que enunciarlos siempre en términos positivos: ‘cambio de ciclo’, ‘motivos personales’, ‘deseos de experimentar nuevas vivencias profesionales’, etc.
  • Subrayar tu agradecimiento por haber contado con la oportunidad de trabajar con ellos.
  • No formular nunca críticas negativas o destructivas sobre la compañía que vas a abandonar. La vida da muchas vueltas y nunca sabes si tendrás que encontrarte de nuevo con tus antiguos jefes o compañeros, en calidad de clientes, proveedores, partners o por nuevos escenarios o situaciones no previstas. Recuerda que tú no eres el único que se mueve, que evoluciona y que cambia profesionalmente.
  • En tus últimas jornadas de trabajo en la firma que abandonas, ofrécete explícitamente para ayudar a buscar a tu sustituto o incluso para prestar tu apoyo personal y hacer más fácil el relevo.
  • Trata, por todos los medios, que tus últimas semanas en la organización que vas a abandonar sean de ‘buen rollo’, sin rencores, vendettas, agravios o cuentas pendientes que ajustar. Si en algún momento las hubo, este será un buen momento para olvidarlas y otorgarle el protagonismo a las sonrisas, los apretones de manos, el agradecimiento y el buen rapport con tus viejos colegas. ¡Nunca se sabe!
  • Cuando comiences a trabajar en la nueva empresa, recuerda mantener algún contacto periódico informal con tus antiguos responsables, colegas y colaboradores. Que no te olviden fácilmente.
  • Ten presente que es positivo hablar bien de tus antiguos y de tus nuevos jefes, independientemente de que se lo merezcan o no. A buen seguro que no te beneficiará en lo más mínimo andar criticando a hurtadillas a todo el mundo, como si fueras una verdulera cotilla, un cuñado resentido o un triste portero de finca urbana.

Y por encima de todo, recuerda que tu nuevo trabajo posiblemente no será el último en tu carrera profesional. A tu currículo aún habrá que sumarle nuevas páginas.

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