Capital relacional y búsqueda de empleo: enchufes, padrinos y consiglieris

By 16/06/2015Empleo

Cuando hacemos referencia a las técnicas de búsqueda de empleo, todos los presuntos expertos en dirección de personas, marketing y comunicación tenemos por costumbre adoptar actitudes muy ‘exquisitas’ y hablar solo de aquello que nos parece políticamente correcto, a la vez que ético y socialmente responsable. Nada es lo que parece.

Aunque resulte poco decoroso, esta vez no nos queda otro remedio que rememorar las palabras del Papa Alejandro VI, Rodrigo Borgia -de los Borgia de toda la vida- cuando formulaba su popular alusión a los vicios privados y a las públicas virtudes: ‘ningún acto cometido en privado puede dañar la sagrada función de un sacerdote’. Cambia la palabra sacerdote por ‘profesional de recursos humanos’ y obtendrás la respuesta a decenas y decenas de preguntas que a diario atormentan a quienes luchan por alcanzar nuevas oportunidades laborales, con suerte muy desigual.

Desde que Rodrigo Borgia fuera máximo prelado de la Iglesia de Roma han pasado más de 500 años, pero parece que la cultura que impregna las prácticas en el mercado de trabajo sigue arrastrando prácticas con origen en aquella pesada y obscura herencia. Es cierto que ahora contamos con un ingente caudal de términos técnicos hermosos, sugestivos e inspiradores, pero a menudo seguimos incurriendo en acciones o decisiones dudosas, injustas o lacerantes para todos aquellos profesionales que buscan su lugar en el mundo, desde el talento, el esfuerzo, la competitividad, la honestidad y la buena fe.

No obstante, es imposible ocultar que también hemos acuñado una batería de eufemismos que nos sirven para ocultar las vergüenzas asociadas a prácticas de selección de personas, todas ellas interesadas, sectarias, rancias, superficiales y tremendamente dañinas para la excelencia profesional y empresarial. Una de estas expresiones hipócritas es la de ‘capital relacional’.

En términos políticamente correctos, capital relacional puede definirse como el conjunto de todos los vínculos y relaciones -de mercado, de poder y de cooperación- que se establecen entre personas, empresas y organizaciones. Desgraciadamente, la realidad cotidiana del mercado de trabajo público y privado no es tan pulcra ni tan edificante.

En consecuencia, una descripción correcta y verídica de la expresión ‘capital relacional’ tiene que hacer referencia al conjunto de parientes influyentes, amiguetes más o menos poderosos, viejos compañeros de estudios o conocidos que te deben algún sustancioso favor o prebenda. Por supuesto, dentro de este círculo de confianza, dispuesto a impulsarte hacia el éxito, también se ubican posibles correligionarios de partidos políticos, organizaciones sindicales, asociaciones pretendidamente solidarias, sectas destructivas, coros parroquiales y clubes deportivos, dicho todo ello con el debido respeto a tan nobles y filantrópicas entidades.

Cierto es que en algunas de las ocasiones en las que algún allegado te abre la vía para el empleo de tus sueños, puede hacerlo con plena y leal confianza en tu talento, en tu potencial o en tu trayectoria. Lamentablemente, estas ocasiones solo representan una ínfima proporción, especialmente cuando se trata de empleo público o de grandes organizaciones empresariales.

Cuando leas algún manual, post o artículo sobre técnicas de búsqueda de empleo, seguro que encuentras alusiones al currículo eficaz, las redes sociales profesionales, el networking y, por supuesto, también al consabido capital relacional. Pues bien, queremos dejarte muy claro que el capital relacional es muy importante para tu éxito profesional, crucial y crítico. Pero no te equivoques, el capital relacional no son solo los profesionales honrados e influyentes que confían en ti.

A grandes rasgos, podríamos afirmar que tu capital relacional está integrado mayoritariamente por el conjunto de personas, padrinos, primos de zumosol y capos dispuestos a comprometerse con tu éxito profesional, independientemente de que te lo merezcas o no.

Buena parte de tu empleabilidad y de tus opciones de crecimiento profesional pasan por que identifiques cuanto antes a estos personajes y entres en contacto con ellos a la mayor brevedad. ¿Tu lista de contactos esta vacía…? Pues ya estás tardando en trabajarte tus enchufes, influencias y padrinos.

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