5 errores a evitar cuando contrates a un Community Manager

Si tienes responsabilidades profesionales en funciones de comunicación en una empresa de cualquier sector de actividad o bien eres CEO (Chief Executive Officer) de una firma de marketing, publicidad o comunicación, es posible que ya te hayas visto en la tesitura de contratar a un Community Manager (CM), en una o varias ocasiones.

Por muy expertos que nos consideremos en el Social Media Marketing (SMM), en la gestión de las redes sociales o en la captación y dirección de profesionales con talento, los errores en tales menesteres son algo cotidiano, inevitable y consustancial en un universo como este, aún emergente y sujeto a incontables cambios.

Hoy no vamos a contarte cuales deben ser las virtudes y competencias más excelsas que debemos detectar en un community manager, que seguro que ya estás saturado de escuchar y leer mil y una versiones que te sitúan en la misma frontera de la confusión. Tal vez resulte más interesante y pragmático hacer referencia a esos errores en los que se suele incurrir cuando se contrata a un Community Manager, en la certeza de que lo necesitamos pero sin conocer con precisión el objetivo, la estrategia, la táctica y los planes operativos que deben marcar el día a día de su trabajo diario.

Estos errores que acostumbramos a cometer una vez que contratamos un community manager tienen su raíz en la confusión, en el despiste, pero también en las falsas expectativas que todavía genera el halo de gurú omnisciente y omnipotente, que todavía muchos otorgan a estos profesionales de la comunicación en redes sociales.

De nada servirá contratar al mejor community manager, si luego no sabemos qué hacer con él/ella o cómo aprovechar su potencial para generar valor en la compañía. Tal y como apuntábamos, cabe mencionar algunos errores recurrentes que minimizan la capacidad de crear valor en los profesionales de la gestión de una compañía en redes sociales:

  1. Como ya comentábamos, el principal error tiene que ver con las falsas expectativas. Empresarios y profesionales de multitud de compañías creen que un community manager es un portentoso conseguidor, un Harry Potter mileurista que logrará que la facturación y las ventas de su empresa se multipliquen vertiginosamente. Efectivamente, un community manager no es ningún mago milagroso, aunque su papel pueda tener una enorme relevancia en cualquier estrategia de marketing online.
  2. Otro error frecuente es esperar resultados a muy corto plazo. El más avezado profesional de las redes sociales necesitará de tiempo, constancia, profesionalidad y trabajo intenso para generar confianza; crear líneas de comunicación; dar lugar a la interacción y la comunicación positiva con los usuarios y mejorar la visibilidad o la percepción de la firma, de la marca, de la enseña, de los productos o de los servicios. Nadie puede conseguir, por sí solo y con buenas prácticas, un millón de amigos o followers en un mes, con la excepción de las figuras con fuerte carga mediática, pero eso es otra cosa. Y de las ventas a corto plazo mejor no hablar.
  3. A menudo creemos que el community manager es una especia de chamán que medita en solitario ante su pantalla y logra que el entramado virtual de las redes sociales obre prodigios lucrativos aquí en la tierra. Nada más lejos de la evidencia o del sentido común. El community manager necesita trabajar en equipo de forma constante. Precisa imbuirse de la cultura, de los valores, de los objetivos y de la estrategia de su empresa. Todo ello requerirá una ininterrumpida labor, siempre coordinada con las acciones comerciales o promocionales de su compañía. El contacto con su equipo de trabajo será la pauta más recomendable.
  4. Otro error en el que algunos incurren es el de pensar que el community manager es un friki de las redes sociales, experto en dar la brasa sin descanso en las redes sociales. Es inevitable que se considere que estos profesionales son spamers más o menos ilustrados o charlatanes de feria con megáfono virtual. En la visión de muchos y en las malas prácticas profesionales de algunos concebimos al community manager como alguien que solo capta seguidores, promociona y vende, sin más. Nada de eso. Como tantos profesionales de la comunicación, el CM está obligado a trabajar sobre la base de la excelencia, la confianza de los clientes pasados, presentes y futuros, la interacción positiva, la atención personalizada, la comunicación, la información y la promoción. Dejémonos, de una vez, de simplezas y trivializaciones.
  5. Por último, mencionar la poca atención que prestamos a menudo al factor credibilidad en el trabajo del Community Manager. Queremos que solo ‘machaque’ las redes sociales con ofertas, promociones y acciones orientadas a la conversión, a la facturación y a las ventas. Nos olvidamos que su trabajo tiene que ver con la generación y captación de contenidos originales, relevantes y de calidad, relacionados con el target de nuestra compañía. Sin duda, el CM está obligado a conectar con su audiencia sobre la base del interés de lo que contemos y de la conversación que generemos. Hay que ‘hablar’ de más cosas, incluso a veces de la competencia. El CM que solo transmite información de su propia empresa convierte su presencia en social media en un púlpito monocorde y aislado de los potenciales clientes o usuarios. El marketing en redes sociales y los monólogos egocéntricos no se llevan nada bien.

 

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