¿Audiencias estúpidas?

Aunque todavía no sabemos si el hombre pisó la luna o un plató de televisión muy bien acondicionado, todo apunta a que la caja tonta lo tiene cada vez más difícil para manipular, engañar o desbarrar. Que se lo digan a Cuatro y TVE, emisoras que la semana pasada demostraron una falta de ética cuestionable en el caso de los ‘priseros’ y una torpeza de alto calibre en el caso de la pública.

Como ya casi todos sabéis, el docu – reality en el que tres familias españolas se integraban en una tribu para vivir su propio “occidental supuestamente civilizado queda fascinado con el life style de salvajes sin civilizar” ha resultado ser una farsa. La noticia del último caso de desvergüenza televisada señalaba que ni las tribus eran tribus y, si me apuras, ni el fuego en el que cocinaban quemaba. Según la ONG CEAR, que lleva años trabajando en Namibia, Cuatro se ha dedicado a “contratar” a personas por un puñado de euros, alejándoles de su tierra y de unos cultivos que se van a perder este año, impidiendo además que sus hijos vayan al colegio… todo para embadurnarles en pintura, montar cuatro cabañas y hacerles bailar en taparrabos. Vergonzoso.En respuesta a la acusación, Cuatro ha emitido un comunicado en el que se excusa diciendo que el programa se centra en el choque cultural y no en mostrar la realidad de las tribus. La productora también dice contar con el permiso de autoridades locales y estatales (ya sabemos que en África es garantía absoluta de legalidad) y que se ha “compensado” a estas personas. Doblemente vergonzoso.

No tan grave, aunque de consecuencias más dramáticas, ha sido lo de TVE. La omisión del himno nacional al comienzo del Athletic de Bilbao y el Barça, retransmitido en el descanso y, según dicen las malas lenguas, con el sonido manipulado para bajar el tono del abucheo de los nacionalistas vascos allí presentes, se ha saldado con el despido de Julián Reyes, director de Deportes de la cadena. Ahí queda eso.

¿Es que realmente piensan que las audiencias son estúpidas?

Dos casos bien diferentes pero ilustrativos de un trasfondo en el que la globalización dificulta cada vez más las malas prácticas de las emisoras, intencionadas o no. Parece que las cadenas tendrán que ser cada vez más cuidadosas en el tratamiento de la información y hacerse responsables, por fin, de sus consecuencias. ¿El fin de la tele basura? Quizá es demasiado pronto y demasiado bonito pero… de esperanzas se vive.

Join the discussion 2 Comments

  • Valeria dice:

    Desgraciadamente dudo que sea el fin de la tele basura, al menos mientras haya gente dispuesta a verlo. Me conformo con que predomine el sentido común y no se utilicen grupos de personas, en desigualdad de condiciones, para ridiculizar su cultura y ganar audiencia. Por otro lado, me parece vergonzoso que, incluso en el comunicado de Prisa, los definan como ‘pueblos primitivos” ¿Es tan difícil entender y respetar modos de vida distintos? Un poquito de apertura mental no vendría mal.

  • Margo dice:

    Yo cada día me veo obligada a tratar con personas muy, muy primitivas… Y sin salir de Madrid!!!

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

A %d blogueros les gusta esto: