Empieza a pesar sobre la moral tanta y tanta crisis. Aburre. Los ánimos están por los suelos y los directivos, en muchos casos, no saben ni que hacer consigo mismos. Es época de dudas, de cuestionarlo todo (hasta la propia vocación), de tener ganas de mandarlo todo a hacer puñetas y dejarse llevar por el pesimismo y por el “qué más da”. Se olvida lo que un día fuimos y los esfuerzos que se hicieron por llegar a donde ahora estamos.Es en estos momentos en el que el valor de la palabra, incluso de la no dicha, cobra especial valor. No olvidemos que, principalmente, somos personas y las personas necesitan muestras de cariño. Una sonrisa, un saludo, un roce… son mensajes que no pasan desapercibidos en las organizaciones.

Las crisis hacen que los líderes tengan que demostrar que lo son. Más ahora que nunca. Hay que ser capaces de abstraerse del momento y buscar la visión que no vemos desde dentro. Y, desde ahí, echar imaginación y creatividad al día a día. Estamos viviendo momentos históricos, participamos de ellos, y de los cataclismos siempre se sale renovado.

La comunicación se vuelve clave cuando el directivo descubre que deber hacer algo más que caja y es ahora, más que nunca, cuando cobra especial valor. Los empleados necesitan directivos fuertes, confiados, cercanos y sinceros. No se trata de engañar (¡nunca!) ni de ocultar la realidad. Se trata de identificar el talento y preservarlo, dar espacio para que los equipos aporten soluciones, hagan lo que tengan que hacer y extraer lo mejor de cada uno. Es el momento de comunicar.

La pobreza de medios nunca puede ser igual a la miseria de objetivos y no deberíamos temblar tanto cuando los presupuestos vienen precedidos de las tijeras. ¡Nuestra cocina está repleta de platos exquisitos creados en momentos de penurias!

Es ahora cuando los directivos tienen que tener una habilidad especial: el optimismo. Y, además, saber transmitirlo.

Join the discussion 2 Comments

  • No puedo estar más de acuerdo. En los momentos difíciles, todos buscamos una referencia y el lider es en estas situaciones donde tiene su oportunidad y su razón de ser. Es fácil liderar con el viento a favor. De todas formas, en un mundo con líderes justitos (salvo excepciones y promesas), al menos, liderémonos y seamos nuestra propia referencia…, por si acaso. Aprovecho para felicitaros por el trabajo que estáis haciendo.

  • admin dice:

    Gracias, Carmen. Es muy estimulante saber que wellcommunity es útil a los profesionales de la comunicación. Son tiempos complicados pero estamos seguros de que todo este esfuezo va a merecer la pena. Ciertamente es muy fácil liderar con el viento a favor como dices; ahora es cuando veremos quién es líder y quién, tan sólo, un bluf.

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